Extraer y conservar correctamente la sangre de cordón umbilical es imprescindible para obtener todo su potencial

Extraer y conservar correctamente la sangre de cordón umbilical

«La sangre de cordón umbilical es un tesoro nacional. Dónenla o guárdenla para uso intrafamiliar; pero, por favor… ¡no la tiren!«, esta frase -pronunciada por el doctor John Wagner, autor del primer trasplante realizado con sangre de cordón umbilical para curar una leucemia- resume perfectamente la importancia de conservar las células madre, de forma inmediata después del parto.

 

Actualmente, la sangre de cordón umbilical se utiliza para el tratamiento de más de 80 enfermedades hematológicas e inmunológicas como la leucemia, el mieloma, afecciones de la médula ósea o diversos tipos de inmunodeficiencias. Pero no se limita a combatir estas dolencias, la auténtica valía de la sangre de cordón, se encuentra en su potencial futuro.

 

Hoy en día, se están desarrollando más de 332.695 ensayos clínicos que estudian su aplicación para el tratamiento de todo tipo de enfermedades -no solamente las hematológicas-, desde algunas tan extendidas como la hipertensión, el asma o la diabetes, hasta otras tan serias como el cáncer de próstata, la fibrosis quística o la esclerosis múltiple.

 

El futuro de los tratamientos con sangre de cordón umbilical es prometedor, sus capacidades se encuentran en plena exploración y no dejan de sorprender a la comunidad científica con resultados esperanzadores. Sin ir más lejos, ahora, en plena crisis del COVID–19, la sangre de cordón está demostrando tener un doble valor.

 

Por un lado, las autoridades médicas han descartado que los virus respiratorios conocidos como coronavirus (COVID-19, SARS y MERS-CoV) puedan transmitirse a través de la sangre de cordón umbilical y, por otro, las células madre están siendo testadas como tratamiento en pacientes chinos, tras haber demostrado su efectividad contra otras enfermedades infecciosas como la gripe aviar H7N9.

 

Pero todo el potencial y la eficacia de las células madre procedentes del cordón umbilical depende absolutamente de su rápida y correcta extracción y conservación. Es vital extraerlas inmediatamente después del parto y almacenarlas antes de las siguientes 19 horas.

 

El laboratorio de Vidacord situado en Alcalá de Henares (Madrid) recoge las unidades de sangre de cordón umbilical procedentes de toda España en un tiempo mínimo y con la tecnología más avanzada. Así, la sangre no tiene que ser enviada al extranjero para su procesamiento, y se minimiza la pérdida de células madre vivas.

Como aliviar las molestias de la última etapa del embarazo

Como aliviar las molestias de la última etapa del embarazo

Ya habéis superado las náuseas y los mareos, os habéis acostumbrado a las patadas y al cansancio, pero ahora camináis como un pato y os sentís como un globo aerostático. Estáis en la recta final del embarazo. Las molestias que sufrís os hacen desear que llegue el momento del parto y que podáis ver, por fin, la carita a vuestro bebé. Para echaros una mano con esas incómodas molestias, los expertos de Vidacord han preparado algunos consejos para vosotras:

Os cuesta mucho dormir

Llegadas a este punto de la gestación, cada vez os cuesta más dormir la noche entera. Los paseos al baño son frecuentes y al tumbaros boca arriba, el peso de la tripa provoca que os acabe doliendo la espalda y su volumen hace que os cueste más respirar. Dais vueltas constantemente pero no encontráis la postura perfecta.

Los especialistas recomiendan dormir sobre el lado izquierdo porque facilita el flujo circulatorio hacia el corazón y mejora el riego sanguíneo hacia los riñones, el útero y el bebé. Si, además, utilizáis una almohada de embarazo, eso reducirá la presión sobre la barriga y sobre las piernas y estaréis más cómodas.

Os falta la respiración

Entre los cambios asombrosos que se producen en vuestro cuerpo, uno de los más notables es el desplazamiento de los órganos. El crecimiento del útero y del propio bebé, hacen que los pulmones se muevan hacia arriba y que el diafragma se encuentre oprimido, por eso, cuanto más se acerca el momento del parto, más os cuesta respirar. Pero ese no es el único motivo, durante la gestación la mucosa nasal se inflama debido al aumento del riego sanguíneo y obstruye el conducto nasal.

Para mejorar estas molestias, podréis utilizar un humidificador, limpiar la nariz con suero fisiológico y no dejar de practicar algún ejercicio moderado que mantenga activo vuestro sistema respiratorio.

Vuestras digestiones son pesadas

A partir del tercer trimestre, la acidez y las malas digestiones son más frecuentes como consecuencia de la expansión del útero, que comprime el estómago y los intestinos. Al encontrarse ligeramente aplastado el estómago, la comida puede subir hacía el esófago y eso es lo que causa la sensación de acidez.

En este caso, es recomendable ingerir cantidades pequeñas cada pocas horas, de esta forma las digestiones serán más sencillas. Tratad de evitar las grasas, el café y las salsas, así como el picante. Dar un paseo tras la comida y dejar pasar un par de horas antes de iros a dormir, también os ayudarán a sentiros mejor.

Puede que estéis cansadas de todas estas molestias y que os parezca que nunca van a terminar, pero no os preocupéis, el alumbramiento está ya muy cerca y cuando tengáis a vuestro bebé en brazos olvidaréis todas las incomodidades pasadas. ¡Mucho ánimo y adelante!

Desmontando los falsos mitos del embarazo

Mitos sobre el embarazo

“¿Estas embarazada? Pues ahora tienes que comer por dos”

“Uy, qué tripa más puntiaguda, seguro que es un niño”

“Si ya estás fuera de cuentas, seguro que te pones de parto mañana, que hay luna llena”

 “Que mala cara tienes, eso es que viene una niña”

Estas son algunas de las sentencias que escucharéis durante el embarazo de la boca de familiares, amigas o vecinas. Todos las hemos oído alguna vez, ya que proceden de la sabiduría popular pero no tienen ninguna base científica que las avale y algunos de los consejos pueden llegar a ser negativos para la madre o para el bebé. El equipo de Vidacord ha recopilado y rebatido las supersticiones más habituales:

Se puede conocer el sexo del bebé observando signos externos

La única forma de saber si será niño o niña es mediante una ecografía o realizando un análisis de sangre. El resto de supuestas pruebas tradicionales, como la forma de la barriga o el aspecto del rostro de la madre no pueden tomarse como indicadores del sexo del bebé.

Asimismo, tampoco debéis fiaros del calendario chino que circula por Internet, de la prueba de las sillas (si la embarazada se sienta en la silla que esconde el cuchillo tendrá un niño, si se sienta en la que oculta las tijeras, será una niña) o de la del péndulo (si gira en redondo será niño, si lo hace en línea será niña)

Hay que ingerir más cantidad de alimentos

Este extendido consejo puede llegar a ser perjudicial. No solamente no es cierto que tengáis que comer el doble, sino que dicha sobrealimentación puede afectar a vuestra salud –favoreciendo la aparición de dolencias como la diabetes gestacional o la hipertensión- y a la de vuestro hijo, incrementando el riesgo de muerte fetal y duplicando las posibilidades de que el bebé desarrolle espina bífida.

Es importante que mantengáis una alimentación sana y equilibrada. Un aumento de entre 350 y 450 calorías diarias durante el segundo y tercer trimestre, es lo recomendado para cubrir las necesidades energéticas de la embarazada y del feto.

Las fases lunares influyen sobre el parto

Durante muchos años se creyó que la Luna tenía una influencia directa sobre el momento del alumbramiento, se decía que las noches de luna llena aumentaba el número de partos. Sin embargo, existen diversos estudios que desmontan esta teoría. El realizado por María Soledad Saiz, matrona del Hospital Príncipe de Asturias, concluye que ninguna fase lunar aumenta el número de partos y el promovido por el Centro de Educación para la Salud en Carolina del Norte, descarta cualquier influencia predecible del ciclo lunar sobre los partos o sus complicaciones.

Así que ya sabéis, no os dejéis convencer por las supersticiones que se dan en torno al embarazo. Confiad siempre en el criterio de vuestro médico y en la fiabilidad de la Ciencia.

Los avances científicos han hecho posible, por ejemplo, que podáis conservar la sangre del cordón umbilical de vuestro hijo para su posible uso en el tratamiento de diversas enfermedades. Eso no es un mito, sino una realidad.