Consejos para cuidar tu piel antes y después del parto

La piel cambia con el paso de los años. Cuidarla en el día a día debe ser prioritario para mantenerla en su mejor estado. Antes y después del parto, estos cambios se acentúan; la piel se llega a secar, se forman estrías al darse de sí, aparecen manchas… Apúntate estos consejos para evitar los problemas de piel. ¡Verás como es muy fácil llevarlos a cabo!

Utiliza cremas para prevenir las estrías

Las estrías son cicatrices que aparecen en el cuerpo debido a la rotura o estiramiento excesivo de la piel. Durante el embarazo, es muy común que aparezcan en la zona del abdomen, así como en el pecho o en las caderas, que son las zonas que más se estiran para acoger al feto.

La hidratación es un básico para que no te salgan estrías, sobre todo en la fase del embarazo en la que empieza a salir la tripa o después del parto. Las cremas antiestrías y reafirmantes corporales como las que ofrece Carmenta son algo que debes incorporar a tus cuidados diarios para mantener la piel tersa, suave y, sobre todo, para que esas cicatrices no aparezcan por tu cuerpo. Acompaña el uso de estas cremas con una buena alimentación y con beber dos litros de agua al día para obtener los mejores resultados.

Mantén la higiene de la piel

Mantener la piel limpia es esencial para que no se te reseque, te salgan ronchones o se acumule el sudor, entre otras muchas cosas. Para ello, utiliza jabones cremosos, de PH neutro y siempre sobre la piel húmeda.

Tampoco es buena idea que te des duchas o baños muy calientes. La piel sufre mucho con los cambios de temperatura, por lo que procura regular bien este tema y mantenerte siempre a temperatura constante.

Evita las manchas por el sol

El sol es un factor de riesgo durante el embarazo, entre otras cosas por el riesgo de cloasma o máscara del embarazo. Esta afección se debe a que tu cuerpo genera más hormonas que aumentan la melanina, por lo que las grandes exposiciones al sol pueden originar manchas de tonos amarronados, sobre todo en la cara.

Protégete bien cuando salgas de casa. Utiliza crema de protección alta factor 50+, siempre sin alcohol, y procura mantenerte bajo la sombra siempre que te sea posible.

Los labios y el pecho también son importantes

Seguro que estás acostumbrada a escuchar que, durante el embarazo y después de él, tus labios y tus pechos se vuelven más sensibles, más secos e incluso se forman grietas. Esto es muy común y, en el caso de madres lactantes, especialmente importante ya que los pezones pueden llegar a sangrar.

Para los labios, nariz u otras zonas pequeñas que tengas ásperas o secas, usa un bálsamo reparador que solo componga ingredientes naturales para mantener las zonas hidratadas. En el caso de la piel del pezón, hay bálsamos de lactancia naturales como este que te ofrece Carmenta que son óptimos para seguir dándole el pecho sin dejar de lado el cuidado de la zona.

Protégete ante la celulitis

La celulitis no es un problema exclusivo pre y post parto, ni un problema de salud, pero sí que puede afectar a tus emociones al tratarse de una cuestión estética. Por ello, también es importante intentar prevenirla; esta alteración suele provocar una acumulación de grasa en zonas como los glúteos o los muslos.

Aunque te sientas incómoda, camina todos los días un rato; esto te ayudará a mantenerte activa y a favorecer la buena circulación de la sangre. Controlar la dieta, darte masajes circulares en las zonas y evitar ropas muy ajustadas son otros consejos que debes incorporar a tu día a día.

 

 

Beneficios de conservar la sangre del cordón umbilical

¿Estás esperando un bebé? ¡Enhorabuena! Se trata de uno de los momentos más importantes que vivirás, así que imaginamos la emoción que debes sentir. Cuando nazca, se convertirá en la principal prioridad, por lo que las decisiones que se toman ahora son más que determinantes.

¿Te has planteado conservar la sangre de su cordón umbilical? Se trata de la principal fuente de células madre, las cuales se convierten en la mejor alternativa terapéutica en el caso de posibles enfermedades. Pero ¿qué otros beneficios debes tener en cuenta? ¡Te informamos de todas las ventajas!

 

  • Técnica sin riesgos e indolora.

¡Así es! La técnica usada por los expertos no implica ningún riesgo, ni para la madre, ni para el bebé. Tras el nacimiento, se pinza el cordón umbilical y, antes de que se expulse la placenta se extrae la sangre de la vena umbilical. ¡Del resto se encarga el propio banco de sangre de cordón!

 

  • Prevención de enfermedades infantiles.

Cada vez son más los avances que combaten las enfermedades infantiles pero, lamentablemente, todavía queda mucho por hacer. Gracias a las células madre que se obtienen de la sangre del cordón umbilical, son muchos los tratamientos que se pueden llevar a cabo para luchar contra ciertos padecimientos.

 

  • Proceso más rápido y accesible.

Aunque hablar de células madre parezca algo de otro mundo, en el momento de una rápida actuación médica se trata de una de las soluciones más ágiles y efectivas. Acudir a las células madre significa un proceso más breve que otros trasplantes, como por ejemplo puede ser el de médula ósea.

 

  • Es la solución idónea para ciertas enfermedades.

Cuando hablamos de enfermedades concretas, como leucemia, linfomas u otras enfermedades sanguíneas, las células madre extraídas del cordón umbilical son la mejor solución. Gracias a estas células se puede regenerar el sistema sanguíneo e inmunológico del paciente.

 

Elegir conservar estas células significa una opción con garantía en cuanto a la compatibilidad exacta de tu bebé, además de, probablemente, con el resto de la familia. Los bancos de sangre de cordón, como Vidacord, se encargan de estas conservaciones, para que los padres puedan estar tranquilos ¡y disfrutar de su bebé!

Baby-Led Weaning: ¿deben los bebés aprender a comer solos?

En cuestiones de maternidad y de bebés, cada niño y cada familia es un mundo. La alimentación del pequeño es siempre uno de los principales focos de atención, ya que hay diferentes métodos alimentarios que se pueden llevar a cabo en función de las necesidades del infante. Uno de ellos, el baby-led weaning, es uno de los más populares en la actualidad.

La alimentación autorregulada por el bebé, más conocida como baby-led weaning, es un método que ha cogido mucha fuerza en los últimos años. No se trata del descubrimiento del siglo, pues muchas madres o abuelas ya lo utilizaban aún sin conocer su nombre, pero sí que es una técnica alimentaria de la que cada vez se busca más información. ¿Deben los bebés aprender a comer solos? Te lo explicamos.

Baby-Led Weaning, todas sus claves

El baby-led weaning (BLW) es una forma de complementar la alimentación del niño proporcionándole alimentos enteros para que se alimente por sí mismo, autorregulando así lo que come y lo que no según su apetito y preferencias.

Dado que se trata de comida física y no en puré, no se puede llevar a cabo hasta los 6 meses, momento en el que los pediatras recomiendan ir introduciendo poco a poco alimentos para complementar la lactancia, sea a través de leche materna o artificial – en caso de que el pediatra recomiende empezar a comer sólido antes porque el niño ya esté preparado, esta técnica se puede llevar a cabo de igual manera –.

Con esa edad, los padres deben darle al niño comida hervida, ya sean verduras, carnes o pescados, sin sal u otros condimentos o salsas que puedan afectar a su salud. Las piezas deben ser de tamaño reducido y con una forma cómoda, ya que todavía el bebé no hace la pinza con los dedos y coge los alimentos abriendo la mano al completo para cerrarla posteriormente y llevárselos a la boca.

Los alimentos que el niño puede comer con esta técnica son los mismos que comería en puré o cuando los padres le dan la comida, es decir, aquellos recomendados por los pediatras según los meses.

Es importante controlar bien al niño durante toda la práctica, poniendo especial hincapié en las primeras comidas baby-led weaning, ya que es nuevo para el bebé y hay que controlar su psicomotricidad y la acción de tragar: si no están bien vigilados y los trozos debidamente cortados y blandos, pueden correr el riesgo de atragantarse.

El baby-led weaning es una técnica muy efectiva para establecer hábitos alimenticios saludables en el crío, ya que él mismo se da cuenta, desde pequeño, de cuánto debe comer y de cuáles son sus gustos y preferencias. Además, al probar (y tocar) sabores y texturas diferentes a tan corta edad, desarrollan mejor sus sentidos.

Por último, esta alimentación autosuficiente estimula el desarrollo psicomotriz del infante, ya que mejora la coordinación entre el ojo y la mano, la masticación o el propio agarre de la mano al coger y sujetar la comida.

Ahora te toca a ti contarnos. ¿Usas el baby-led weaning para alimentar a tu hijo? ¿Estás planteándote pasarte a esta técnica? Háznoslo saber en los comentarios.