Las células madre mesenquimales del cordón umbilical luchan contra el COVID-19

Las posibilidades de las células madre como tratamiento contra el COVID-19 van volviéndose más reales con cada nuevo estudio realizado.

El foco de las investigaciones está ahora puesto en las células madre mesenquimales que pueden extraerse del cordón umbilical y actúan como inmunomoduladores frente a una de las complicaciones más graves del COVID-19: la tormenta de citoquinas.

Las citoquinas son un grupo de proteínas que se activan tras la difusión de las células inmunitarias que se enfrentan a los patógenos. Si esas células se multiplican excesivamente pueden generar una inflamación masiva que acabe produciendo la muerte del organismo. Si esto afecta a los pulmones, puede desembocar en la oclusión de las vías respiratorias.

Un gran número de los enfermos de COVID-19 lo cursan con síntomas leves (tos, fiebre…) que desaparecen sin tratamiento específico después de unos días. Pero el pronóstico se agrava cuando entra en juego la tormenta de citoquinas. De hecho, este fenómeno tiene una relación directa con la alta mortalidad de pandemias históricas como la gripe española de 1918. Pero no está ligado únicamente a las epidemias globales, sino que también está presente en las enfermedades autoinmunes reumatológicas, como el Lupus Eritematoso Sistémico.

Células mesenquimales para frenar la tormenta de citoquinas

Las células mesenquimales ya han demostrado su eficacia terapéutica contra enfermedades en las que es preciso rebajar la acción del sistema inmunológico y reducir las alteraciones inflamatorias. Así, el papel de las células mesenquimales frente al coronavirus no sería el de luchar directamente contra el virus, sino el de regular el sistema inmunitario de las personas contagiadas para reducir el riesgo de que este se defienda de manera desproporcionada.

Los ensayos clínicos con animales demuestran la efectividad de las células mesenquimales contra el COVID-19. Y ya han comenzado a realizarse ensayos con humanos, como el llevado a cabo con siete pacientes chinos o los que se están desarrollando actualmente en España.

Los primeros resultados son esperanzadores y abren la puerta a nuevas investigaciones sobre las extraordinarias capacidades de las células madre mesenquimales extraídas del cordón umbilical. Para sacar todo el partido de ese potencial es absolutamente necesaria una correcta recogida, análisis y criopreservacion de las células madre lo antes posible. VidaCord único banco en España con laboratorio propio -situado en Madrid- gana tiempo en el procesamiento y permite conservar un mayor volumen de células madre. Esto es vital a la hora de utilizarlas en un tratamiento oncológico, ya que una mayor cantidad de células favorece el proceso y aumenta las probabilidades de éxito.

Extraer y conservar correctamente la sangre de cordón umbilical es imprescindible para obtener todo su potencial

Extraer y conservar correctamente la sangre de cordón umbilical

«La sangre de cordón umbilical es un tesoro nacional. Dónenla o guárdenla para uso intrafamiliar; pero, por favor… ¡no la tiren!«, esta frase -pronunciada por el doctor John Wagner, autor del primer trasplante realizado con sangre de cordón umbilical para curar una leucemia- resume perfectamente la importancia de conservar las células madre, de forma inmediata después del parto.

 

Actualmente, la sangre de cordón umbilical se utiliza para el tratamiento de más de 80 enfermedades hematológicas e inmunológicas como la leucemia, el mieloma, afecciones de la médula ósea o diversos tipos de inmunodeficiencias. Pero no se limita a combatir estas dolencias, la auténtica valía de la sangre de cordón, se encuentra en su potencial futuro.

 

Hoy en día, se están desarrollando más de 332.695 ensayos clínicos que estudian su aplicación para el tratamiento de todo tipo de enfermedades -no solamente las hematológicas-, desde algunas tan extendidas como la hipertensión, el asma o la diabetes, hasta otras tan serias como el cáncer de próstata, la fibrosis quística o la esclerosis múltiple.

 

El futuro de los tratamientos con sangre de cordón umbilical es prometedor, sus capacidades se encuentran en plena exploración y no dejan de sorprender a la comunidad científica con resultados esperanzadores. Sin ir más lejos, ahora, en plena crisis del COVID–19, la sangre de cordón está demostrando tener un doble valor.

 

Por un lado, las autoridades médicas han descartado que los virus respiratorios conocidos como coronavirus (COVID-19, SARS y MERS-CoV) puedan transmitirse a través de la sangre de cordón umbilical y, por otro, las células madre están siendo testadas como tratamiento en pacientes chinos, tras haber demostrado su efectividad contra otras enfermedades infecciosas como la gripe aviar H7N9.

 

Pero todo el potencial y la eficacia de las células madre procedentes del cordón umbilical depende absolutamente de su rápida y correcta extracción y conservación. Es vital extraerlas inmediatamente después del parto y almacenarlas antes de las siguientes 19 horas.

 

El laboratorio de Vidacord situado en Alcalá de Henares (Madrid) recoge las unidades de sangre de cordón umbilical procedentes de toda España en un tiempo mínimo y con la tecnología más avanzada. Así, la sangre no tiene que ser enviada al extranjero para su procesamiento, y se minimiza la pérdida de células madre vivas.