Entrevista a la Dra. Susana Cantero sobre Coronavirus y Embarazo

Entrevista a la Dra. Susana Cantero sobre Coronavirus y Embarazo

Hablamos del CORONAVIRUS en el EMBARAZO y Sangre del CORDON UMBILICAL con la Dra. Susana Cantero (Directora Médica de VidaCord y Consultora Asociada en Medicina General y Regenerativa en la Clínica Mayo en Rochester, MN, USA), de su experiencia y conocimiento sobre la sangre del cordón umbilical ante el COVID-19 y cómo puede afectar en el embarazo/ nacimiento, así como el papel de VidaCord cuando recoge la sangre del cordón umbilical .

Dra Cantero ¿que indican las autoridades sanitarias  de referencia con respecto a la sangre de cordón umbilical, cuando una mama está embarazada y quiere guardan la sangre del cordón de su hijo? ¿que debe hacer?

Las autoridades sanitarias de EEUU (AABB, FDA y CDC) han publicado lo siguiente acerca del COVID-19 y la transfusión/trasplante de sangre.

  • Desde el brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) en los Estados Unidos a principios de este año, el Grupo de Trabajo Interorganizacional de la AABB sobre Desastres Domésticos y Actos de Terrorismo, en coordinación con los centros de transfusión de sangre del país, ha estado vigilando la evolución de la situación de la salud pública y se ha estado preparando para una posible mayor propagación.
  • Según la FDA, no se han reportado o sospechado casos de COVID-19 transmitidos a través de la sangre.
  • En los otros dos episodios de infección por coronavirus (SARS y MERS-CoV) en las últimas dos décadas, no hay constancia de transmisión de la enfermedad a través de transfusiones.
  • La AABB (abb.org) ha publicado en su website que las personas no corren el riesgo de contraer COVID-19 a través del proceso de donación de sangre o mediante una transfusión de sangre, ya que generalmente los virus respiratorios no se transmiten por donación o transfusión. Esto incluye cualquier tipo de sangre, incluida la sangre de cordón umbilical.
  • La AABB, FDA y CDC no recomiendan ninguna acción adicional por parte de los centros de transfusión de sangre en este momento porque no hay datos o precedentes que sugieran el riesgo de transmisión de transfusiones por COVID-19. Sin embargo, si el brote continúa extendiéndose, podrían surgir desafíos adicionales, que potencialmente podrían reducir el número de donantes elegibles. Esto aplica también a la sangre de cordón umbilical.

Asimismo, las publicaciones más recientes sobre cómo afecta el COVID-19 al embarazo y a los fetos/bebés, concluyen que no hay ningún bebé contagiado vía placentaria de los 38 casos confirmados de mamás infectadas por el nuevo virus y con síntomas respiratorios. Además de realizar el test a los bebés recién nacidos también se llevó a cabo la técnica de la PCR en otros tejidos, como la SCU, que también resultó negativa en todos los casos. La ONT (Organización Nacional Trasplante en España) ha recomendado realizar el screening haciendo el test a la madre 24 horas antes del parto o en el momento del parto.

¿Que hace VidaCord para continuar con su modelo de excelencia como mejor banco privado de sangre de cordón umbilical en España, respecto a COVID-19?

VidaCord, en su afán de cumplir con la excelencia como primer banco privado de sangre cordón umbilical de España y su decálogo de buenas prácticas, tras estudiar todo el material disponible al respecto y después de consultar directamente con expertos de la AABB, y siguiendo lo que diferentes autores han publicado, ha decidido realizar el screening mediante la técnica de PCR directamente en la SCU por las siguientes razones:

  • Dificultad para saber cuándo va a ser el parto.
  • La madre puede haber estado infectada previamente y ser negativa en el momento del parto. 
  • Lo importante es saber si, a pesar de que la mamá haya dado positivo, ha habido transmisión placentaria o en el momento del parto a la SCU.
    • Para ello hemos establecido en VidaCord un protocolo de actuación extraordinario para la recogida de sangre de cordón umbilical y las unidades de sangre (SCU) recogidas durante este período serán almacenadas en un tanque de cuarentena, a la espera de resultado del cribado analítico mediante PCR para SARS-Co-V-2 y en función tanto del mismo, como de las respuestas, se decidirá su último destino.

Asimismo, VidaCord siempre seguirá las posibles nuevas indicaciones de las autoridades sanitarias tanto españolas como internacionales para tomar la mejor decisión en estos momentos de incertidumbre y ofrecer a las familias el mejor servicio que existe en España nuestro modelo de excelencia como primer banco células madre de cordón umbilical en España.

¿El parto y la recuperación son más fáciles tras un segundo embarazo?

Madre con bebé en brazos y su hija de 3 años

Eso es lo que os dice todo el mundo, que en los partos posteriores al primero todo es más sencillo, porque vuestro cuerpo ya ha pasado por todo ese proceso y además contáis con algo sumamente valioso que no teníais la primera vez: la experiencia.

Aunque cada mujer, cada cuerpo y cada embarazo es diferente, lo cierto es que los estudios demuestran que, a partir del segundo parto, el tiempo de dilatación se reduce y el expulsivo es más fácil y rápido.

Esto tiene una explicación fisiológica. Durante el primer parto, los músculos y los tejidos se estiran mucho para permitir al bebé pasar por el canal del parto. Aunque suelen volver a su sitio, nunca quedarán igual que antes de la gestación. Por eso, tras un segundo embarazo el canal resultará más amplio y flexible, por lo que ese proceso será menos doloroso.

Respecto al expulsivo, además de contar con un canal del parto más espacioso, soléis estar más tranquilas y ya sabéis cómo actuar y cómo empujar, así que los pujos son más efectivos y, por extensión, menos numerosos.

¿Y tras el parto?

Una de las secuelas que suelen ser menos molestas después del segundo parto es la de la episiotomía. En muchos casos, ni siquiera es necesario practicarla porque la vulva se extiende más que en el primer parto, y cuando se realiza, sigue la cicatriz de la anterior, suele ser más pequeña y, por lo tanto, la incisión se cura más rápidamente.

Entre dos y cuatro días después del parto, puede aparecer lo que la Sociedad Española de Medicina General define como tristezas de la maternidad o depresión posparto leve. Es un trastorno transitorio de adaptación a la nueva situación que habitualmente desaparece a las pocas semanas.

Las propias circunstancias del postparto –grandes cambios corporales, falta de sueño, cambio total del estilo de vida…- son las que justifican su aparición. Pero tras el primero, ya os enfrentasteis a todas esas dificultades, sois conscientes de que son temporales y además os sentís más seguras de vosotras mismas y con la experiencia necesaria para superarlas, por eso es menos probable que desarrolléis esta leve depresión.

Sin embargo, no todo será un camino de rosas, porque ahora tendréis que recuperaros y cuidar de vuestro recién nacido sin desatender al hermano mayor. Tendréis menos tiempo para descansar y, después, para dedicaros a recuperar la línea, pero también contaréis con una mayor ayuda por parte de vuestra pareja, que mostrará más habilidad y menos miedo a la hora de encargarse del bebé.

Lo que se mantiene igual tanto en el primer como en el segundo parto es la posibilidad de conservar la sangre y/o del tejido del cordón umbilical de vuestros hijos mediante un proceso cómodo y sencillo.

¿Cuándo es imprescindible una cesárea?

Mujer mostrando la cicatriz de su cesárea

Si antiguamente se decía que los bebés llegaban al mundo gracias a la cigüeña, hoy en día, la situación ha cambiado mucho, ya que casi uno de cada cinco niños (21%) nace por cesárea. La cesárea supera ampliamente la tasa ideal recomendada por la Organización Mundial de la Salud, que se situaría entre el 10% y el 15% de los partos.

En España, la situación es aún más llamativa, ya que -según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística- en 2015, uno de cada cuatro bebés nació por cesárea (26,66%)

La técnica de la cesárea es un procedimiento sanitario que reduce complicaciones graves y salva miles de vidas, pero el problema surge cuando se generaliza su uso en casos en los que no resulta médicamente necesario. Por este motivo, la OMS ha publicado una guía con la que pretende reducir el número de cesáreas innecesarias, apostando por un parto menos intervenido y donde tengan un mayor peso las decisiones de la madre.

Hace años, una vez que una mujer daba a luz por cesárea, se sabía que los siguientes partos también serían así. El motivo era que la cesárea se practicaba mediante una incisión vertical que atravesaba las fibras musculares del útero, actualmente el corte es horizontal y sigue el recorrido de las fibras, por lo que el útero conserva su integridad y podría soportar las contracciones de otro posible parto. Por ese motivo, hoy en día, se favorecen los partos vaginales después de cesáreas, siempre que las condiciones de la madre y del bebé lo permitan.

Entonces ¿en qué situaciones son realmente imprescindibles las cesáreas? En principio, la cesárea puede ser necesaria cuando el parto vaginal suponga un riesgo para la madre o para el niño y este concepto abarca varias situaciones:

  • Si la madre sufre una patología previa, como por ejemplo una enfermedad del corazón.
  • Si el bebé viene demasiado grande o si la pelvis de la madre es demasiado pequeña.
  • Si en el momento del trabajo del parto, el niño no se presenta en la posición correcta. En vez de eso se suele colocar atravesado o en posición podálica.
  • Si la placenta está situada en la salida del útero (placenta previa) o si ocurre un desprendimiento.
  • Si se interrumpe el parto de forma imprevisible e inesperada.
  • Si el bebé da señales de sufrimiento agudo como, por ejemplo, cuando el cordón umbilical cae a través del cérvix abierto en la vagina por delante del bebé y queda atrapado contra su cuerpo (prolapso del cordón)

En condiciones normales, lo ideal es que el parto sea lo menos intervenido posible, pero si se dan alguna de las situaciones descritas, los médicos aconsejarán la realización de una cesárea. Afortunadamente, actualmente se están implementando muchas medidas para humanizar los partos por cesárea -permitir la presencia de un acompañante, fomentar el contacto “piel con piel” …- y minimizar sus inconvenientes.

No obstante, aunque el parto sea por cesárea, también es posible realizar la recogida de la sangre del cordón umbilical para su criopreservación y su posible utilización en un futuro*.

El protocolo es el mismo que en un parto vaginal: avisar previamente al equipo médico, llevar el dispositivo de recogida y la documentación, extracción de la muestra en el momento del parto, avisar al laboratorio para que lo recojan, recepción y verificación de la muestra y criopreservación individualizada.

 

*«La extracción de SCU no estará indicada cuando a juicio del responsable último del parto, se presente cualquier circunstancia que altere la salud materna y/o fetal durante el parto o se entienda que la extracción de la sangre puede interferir en la atención adecuada a la madre o al recién nacido («Limitaciones del procedimiento de extracción» del PNSCU).»