Células madre: qué son y todos sus beneficios

El concepto ‘células madre’ es uno de los términos médicos que más debates abren en la actualidad. Conforme avanza la tecnología y la investigación científica, más información se conoce a cerca de estas unidades biológicas y más utilidades se descubren. Pero ¿sabes qué son las células madre y cuáles son sus beneficios? ¡Toma nota!

Células que regeneran tejidos

Las células madre, también llamadas células troncales (por su traducción del inglés stem cells) son las células más importantes que se encuentran en todo organismo pluricelular, como es el caso del cuerpo humano. Se trata de un tipo de unidad biológica con la capacidad única de convertirse en una célula de diferentes tejidos, así como de regenerarse a sí misma.

A modo de resumen y simplificando la terminología, las células madre se dividen dando lugar a dos células hijas. Una de ellas es idéntica a la madre, es decir, tiene sus mismas propiedades y puede volver a dividirse llegado el momento (lo que se conoce como autorrenovación celular); la otra tiene la capacidad de convertirse en una célula especializada que realiza una determinada función, de forma que se adapta a varios tipos de tejidos para regenerarlos en caso de daño.

Dependiendo de su estado, las células madre pueden ser de dos tipos: embrionarias o adultas. Las primeras son aquellas presentes en las etapas iniciales del embrión y dan origen a todos los tipos celulares (forman sistemas, tejidos u órganos); las segundas son aquellas presentes en los organismos adultos.

Dependiendo de su potencia, es decir, de la capacidad que tenga la célula madre para hacer una u otra función, estos organismos se clasifican en: totipotentes, pluripotentes, germinales, multipotentes, unipotentes y oligopotentes.

Pero ¿por qué tanto revuelo en torno a estas células? Las células embrionarias poseen la característica única de convertirse en toda aquella célula que necesita el feto para desarrollarse; gracias a las últimas investigaciones científicas, se ha descubierto que las células madre adultas no se diferencian tanto de las anteriores y pueden ser utilizadas para medicina regenerativa, lo cual abre un nuevo abanico de posibilidades a la hora de que el organismo combata enfermedades como la leucemia o el lupus.

Células madre, todos sus beneficios

Entre las diferentes células madre presentes en el organismo, las más conocidas son las que se encuentran en la médula ósea, en el líquido amniótico o en el cordón umbilical. Estas últimas son las más fáciles de extraer y las más populares, pero todas ellas tienen grandes beneficios para la salud.

Entre las numerosas ventajas de estas células, la más importante es su capacidad de autorregeneración, la cual permite tratar múltiples enfermedades o daño tisular, como enfermedades autoinmunes, genéticas, hematológicas, problemas en huesos, cartílagos y músculos, o patologías fetales.

Las células madre se pueden conservar durante largos periodos de tiempo, de tal manera que pueden guardarse y utilizarse en caso de necesidad, como para potenciar la compatibilidad en trasplantes, ayudar en tratamientos de cáncer o lesiones de la espina dorsal.

Vidacord es el primer banco de células madre procedentes de la sangre del cordón umbilical constituido y autorizado en España. Si te planteas conservar la sangre del cordón de tu bebé al nacer, no lo dudes e infórmate. ¡No te arrepentirás!

Consejos para cuidar tu piel antes y después del parto

La piel cambia con el paso de los años. Cuidarla en el día a día debe ser prioritario para mantenerla en su mejor estado. Antes y después del parto, estos cambios se acentúan; la piel se llega a secar, se forman estrías al darse de sí, aparecen manchas… Apúntate estos consejos para evitar los problemas de piel. ¡Verás como es muy fácil llevarlos a cabo!

Utiliza cremas para prevenir las estrías

Las estrías son cicatrices que aparecen en el cuerpo debido a la rotura o estiramiento excesivo de la piel. Durante el embarazo, es muy común que aparezcan en la zona del abdomen, así como en el pecho o en las caderas, que son las zonas que más se estiran para acoger al feto.

La hidratación es un básico para que no te salgan estrías, sobre todo en la fase del embarazo en la que empieza a salir la tripa o después del parto. Las cremas antiestrías y reafirmantes corporales como las que ofrece Carmenta son algo que debes incorporar a tus cuidados diarios para mantener la piel tersa, suave y, sobre todo, para que esas cicatrices no aparezcan por tu cuerpo. Acompaña el uso de estas cremas con una buena alimentación y con beber dos litros de agua al día para obtener los mejores resultados.

Mantén la higiene de la piel

Mantener la piel limpia es esencial para que no se te reseque, te salgan ronchones o se acumule el sudor, entre otras muchas cosas. Para ello, utiliza jabones cremosos, de PH neutro y siempre sobre la piel húmeda.

Tampoco es buena idea que te des duchas o baños muy calientes. La piel sufre mucho con los cambios de temperatura, por lo que procura regular bien este tema y mantenerte siempre a temperatura constante.

Evita las manchas por el sol

El sol es un factor de riesgo durante el embarazo, entre otras cosas por el riesgo de cloasma o máscara del embarazo. Esta afección se debe a que tu cuerpo genera más hormonas que aumentan la melanina, por lo que las grandes exposiciones al sol pueden originar manchas de tonos amarronados, sobre todo en la cara.

Protégete bien cuando salgas de casa. Utiliza crema de protección alta factor 50+, siempre sin alcohol, y procura mantenerte bajo la sombra siempre que te sea posible.

Los labios y el pecho también son importantes

Seguro que estás acostumbrada a escuchar que, durante el embarazo y después de él, tus labios y tus pechos se vuelven más sensibles, más secos e incluso se forman grietas. Esto es muy común y, en el caso de madres lactantes, especialmente importante ya que los pezones pueden llegar a sangrar.

Para los labios, nariz u otras zonas pequeñas que tengas ásperas o secas, usa un bálsamo reparador que solo componga ingredientes naturales para mantener las zonas hidratadas. En el caso de la piel del pezón, hay bálsamos de lactancia naturales como este que te ofrece Carmenta que son óptimos para seguir dándole el pecho sin dejar de lado el cuidado de la zona.

Protégete ante la celulitis

La celulitis no es un problema exclusivo pre y post parto, ni un problema de salud, pero sí que puede afectar a tus emociones al tratarse de una cuestión estética. Por ello, también es importante intentar prevenirla; esta alteración suele provocar una acumulación de grasa en zonas como los glúteos o los muslos.

Aunque te sientas incómoda, camina todos los días un rato; esto te ayudará a mantenerte activa y a favorecer la buena circulación de la sangre. Controlar la dieta, darte masajes circulares en las zonas y evitar ropas muy ajustadas son otros consejos que debes incorporar a tu día a día.

 

 

Alimentos que no debes tomar durante el embarazo

 

No es raro que durante el embarazo comiences a preocuparte por qué es lo que debes comer y qué no, pero lo cierto es que no debes alarmarte. Intentar llevar una vida sana será la clave para que tengas un embarazo de éxito. Tan solo toma nota de algunos alimentos que tendrás que evitar o, simplemente, llevar cuidado.

  • Bebidas alcohólicas y con cafeína.

Aunque parezca una evidencia es algo que deberás tener muy en cuenta. El consumo de alcohol, a ningún nivel, está considerado como seguro a lo largo de todo el embarazo. Del mismo modo, las bebidas con cafeína tampoco son recomendadas, es mejor limitar su consumo o sustituirlo por otros productos descafeinados.

  • Pescados con alto nivel de mercurio.

El pescado y el marisco en general son beneficiosos para tu dieta durante el embarazo, sin embargo, hay ciertos tipos que deberás evitar por su alto nivel de mercurio. Estos son: tiburón, pez espada, caballa o blanquillo.

  • Quesos y lácteos en general, sin pasteurizar

Aquellos quesos blandos, sin pasteurizar serán los que deberás evitar si estás embarazada. Son aquellos que conocemos frecuentemente como “quesos frescos”, y algunos ejemplos son: queso feta, de cabra, camembert o queso azul. De igual forma, la leche sin pasteurizar, jugos y el vinagre de sidra, no son recomendados.

  • Embutidos de cualquier tipo

Se trata de carnes o aves sin cocinar y no te harán bien en el transcurso del embarazo. Ya sean embutidos secos o ahumados deberás evitarlos. El jamón, pavo, rosbif, salchichas, mortadela, salami o chorizo son algunos de los ejemplos.

  • Comida cruda en general

Por supuesto, no deberás comer durante el embarazo toda clase de comida que no esté bien cocinada, desde los huevos, hasta el pescado, prestando mucha atención a las masas. Ten mucho cuidado con los postres y aquellas comidas con gran variedad de ingredientes. Además, ten en cuenta que ciertas salsas llevarán alimentos que no han sido cocinados.

Desde Vidacord te aconsejamos que lleves una dieta sana, equilibrada y variada. Tan solo llevando cuidado con los alimentos que consumes durante el embarazo, ¡todo irá genial!