Crio-cord no es de fiar porque oculta información para hacer parecer una noticia más favorable a sus intereses

«Da miedo pensar de lo que son capaces los de Crio-cord con tal de ganar notoriedad y arrimar el ascua a su sardina. Si esto hacen para aparentar credibilidad científica, qué no harán al procesar la sangre de cordón para ahorrar costes o aumentar sus beneficios

En ocasiones una media verdad es bastante peor que una mentira descarada. Esto es lo que ocurre con el número 4 de la revista Crio-NEWS, publicado por la empresa Crio-cord, en el que se habla de que 108 niños con enfermedades neurológicas han sido tratados con sus propias células madre de sangre de cordón umbilical.
En el artículo se cita la intervención que la Dra. Joanne Kurtzberg realizó en el 7º congreso anual internacional de trasplantes de sangre de cordón umbilical celebrado en Los Ángeles los días 5 y 6 del pasado mes de junio, como si ella hubiera dirigido la sesión científica en la que se hablaba de medicina regenerativa. Me sorprende que en la noticia se haga referencia a las personalidades científicas que participaron en esta sesión, y se cite al Dr. Jan Nolta, que fue en realidad quien la dirigió, a la propia Dra. Kurtzberg, al Dr. Wise Young-Rutgers y al Dr. Larry Lasky, quienes participaron, efectivamente, en el panel de una sesión en este importantísimo congreso científico. Pero sin negar el mérito de estos ponentes, resulta aún más chocante que no se mencione en todo el artículo ni una palabra del Dr. John Wagner, número 1 mundial en trasplantes de sangre de cordón, artífice de más de 1.000 de los 10.000 trasplantes realizados en el mundo hasta la fecha, y que fue el primero en realizar un trasplante con sangre de cordón para tratar a un enfermo de leucemia. Este hecho es todavía más sorprendente, teniendo en cuenta que en este congreso de Los Ángeles, el Dr. Wagner tuvo un papel principal, siendo responsable de la sesión inaugural, que abrió el congreso el viernes 5 de junio, dedicada a los resultados clínicos en el trasplante de sangre de cordón, y de la última, el sábado 6, que lo clausuró, dedicada a la selección de la unidad óptima de sangre de cordón umbilical. ¿Por qué la gente de Crio-cord silencia al Dr. John Wagner, siendo así que su participación en el congreso fue principal, para centrarse en una de las ponencias del mismo? Para mayor escarnio, la noticia termina diciendo que Crio-cord “ha estado presente en tan interesante evento, analizando los avances de las diferentes líneas de investigación”. Con estas palabras pretenden hacer creer a los lectores que alguien de Crio-cord participó en esa sesión sobre los usos no-hematológicos de la SCU con una ponencia. La realidad es mucho más simple: El director general y el de desarrollo de negocio de Crio-cord asistieron, sí, pero como meros congresistas, es decir, como espectadores de lo que allí se exponía. Pero nadie de Crio-cord realizó ninguna ponencia ni comunicación en el mismo.
Sin quitarle mérito alguno a la Dra. Kurtzberg, quien también es una figura relevante en el ámbito de la SCU, cabe preguntarse por qué los de Crio-cord, al hablar sobre este congreso, pretenden posicionar a la Dra. Kurtzberg como si ella tuviera algo que ver con Crio-cord y hubiera sido la ponente principal del congreso, obviando descaradamente a quien fue su principal figura. La respuesta me parece evidente: El Dr. John Wagner pertenece al comité bioético y médico-científico de VidaCord, el primer banco de SCU autorizado en España, a quien Crio-cord, que no es un banco, puesto que no tiene laboratorio propio donde procesar la sangre de cordón, hace la competencia. Presentando la noticia de esta manera pretenden hacer creer que la Dra. Kurtzberg colabora con Crio-cord, a la par que silencian la presencia que el Dr. Wagner tuvo en el mismo, para evitar cualquier posible relación del mismo con VidaCord.
A la vista de estas artimañas, sofisticadas en su desarrollo y tan solo perceptibles para los más avezados, miedo da pensar de lo que son capaces los de Crio-cord con tal de ganar notoriedad y arrimar el ascua a su sardina. Si esto hacen para aparentar credibilidad científica, qué no harán al procesar la sangre de cordón para ahorrar costes o aumentar sus beneficios. Por desgracia, la legislación española ha permitido que subsistan, en el ámbito de la sangre de cordón, empresas con vocación sanitaria, como VidaCord, junto a otras con mera vocación mercantil.
Angel G. Alvarez Ramos, presidente y Fundador de VidaCord

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