¿Cómo crece un bebé durante los dos primeros años de vida?

Crecimiento bebé 2 primeros años

Los dos primeros años de vida de un bebé son una pequeña revolución en la que el niño pasa de ser un ser indefenso incapaz de comunicarse, de moverse o de alimentarse con otra cosa que no sean líquidos, a convertirse en un pequeño individuo autónomo que habla, camina y come sólidos.

Nunca volverá a crecer tan rápido como durante esta primera etapa de su vida. Es posible que triplique su peso y aumente unos 25 cm su tamaño solamente en el primer año de vida y aumentar su longitud de 50 a unos 75 cm.

¿De qué factores depende su crecimiento?

“Cuanto más coma, más grande será”, ese es un mito que las abuelas todavía defienden, porque no hay nada que más le guste a una abuela que un bebé “hermoso” y comilón. Es cierto que la alimentación influye sobre el crecimiento, pero solo en cierta medida, la talla final está marcada en un 80% por la genética.

No obstante, es fundamental proporcionar una correcta nutrición a los niños, no solo para que optimicen su desarrollo sino para que crezcan de la forma más saludable posible. Lo más recomendable, según la OMS, es la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses y la lactancia complementaria hasta los dos años.

Con la introducción de alimentos sólidos será el momento de ofrecer a los niños una dieta equilibrada en vitaminas, proteínas y minerales y rica en calcio y vitamina D, que favorecen el desarrollo óseo y muscular y, por extensión, el crecimiento.

El sueño es otro de los factores clave en el crecimiento. Mientras duermen profundamente segregan la hormona somatotrópica, conocida como hormona del crecimiento. Por eso es fundamental que tengan una rutina regular de sueño. La Asociación Española de Pediatría afirma que los recién nacidos necesitan dormir una media de entre 16 y 18 horas diarias y a partir de los dos años, unas 13 horas.

El pediatra, mediante los percentiles, controlará que la evolución del bebé sea la correcta. No obstante, no debéis obsesionaros con estas gráficas, ya que cada niño tiene su propio ritmo de crecimiento. Si está sano, come bien, juega feliz y duerme tranquilo, eso significa que todo va bien.