Angel Alvarez: "No se pueden sustraer espacios de libertad en un ámbito tan soberano como el de la paternidad"

Entrevista a Angel Alvarez, publicada en Aragón Digital el 12/5/2010
La decisión de los Príncipes de Asturias de guardar la sangre del cordón umbilical de sus hijas mostró las propiedades de este tejido, más efectivo que el trasplante de médula ósea para curar leucemias o linfomas. Ángel Álvarez, presidente del primer banco privado en España de este tejido, augura su aplicación en terapias regenerativas.
Zaragoza.- Aunque desconocida para gran parte de la sociedad, la sangre del cordón umbilical es el método más efectivo para curar leucemias o linfomas, con una efectividad superior a la del trasplante de médula ósea. El presidente de Vidacord, primer banco privado de este tejido en España, Ángel Álvarez, confía en sus aplicaciones futuras en el campo de la medicina regenerativa.
Pregunta.- Para que lo entienda todo el mundo, ¿qué servicios ofrece un banco privado de almacenamiento de sangre de cordón umbilical como Vidacord?
Respuesta.- El modelo Vidacord ofrece a las familias la mejor expectativa clínica en caso de que sus hijos padezcan alguna enfermedad subsidiaria de trasplante, que es la sangre del cordón umbilical. En la actualidad las enfermedades tratadas con sangre de cordón son básicamente las leucemias y los linfomas. Se busca conciliar ese derecho individual de la familia a darle a su hijo no la única, pero sí la mejor opción que es el trasplante de sangre de cordón umbilical entre hermanos compatibles, con el interés del conjunto de la población. Porque es cierto que la sangre del cordón umbilical de tu hijo puede salvar la vida de otro niño, siempre y cuando sean compatibles.
P.- Pero técnicamente, ¿en qué consiste?
R.- Es muy sencillo. La familia guarda la sangre en un banco privado para uso intrafamiliar, pero si voluntariamente quiere, se realizan los análisis de histocompatibilidad (HLA) y comunicamos el resultado a la Fundación Carreras, que es el Registro Español de Donantes de Médula Ósea (Redmo). A partir de ese momento, la unidad sigue siendo propiedad del cliente, pero a su vez, la Fundación observa continuamente las compatibilidades de esa sangre. En el caso de encontrar un paciente en cualquier parte del mundo compatible con esa sangre, se solicita al cliente que le done la muestra. Entonces la familia puede decidir si quiere definitivamente donar la sangre o no.
P.- ¿Cómo ha influido la decisión de los Príncipes de Asturias de conservar la sangre del cordón umbilical de sus hijas en bancos privados fuera de España?
R.- Esta decisión cambió la forma de enfocar el tema. En el primer embarazo informé a los Príncipes de la posibilidad de guardar la sangre del cordón umbilical. Probablemente estudiaron muy seriamente las utilidades clínicas de esta sangre, concretamente en el ámbito de las leucemias. Como en España no se podía conservar la sangre de manera exclusiva (el banco privado español inicia su actividad en 2007), decidieron mandar la sangre a EEUU. Esto demostró que no se podían sustraer espacios de libertad en un ámbito tan soberano como el de la paternidad. Por tanto no tenía ningún sentido prohibir el proyecto de un banco privado, que cumple los mismos requisitos de calidad de los bancos públicos. A partir de ese momento, nos convertimos en el primer banco privado autorizado en España.
P.- ¿Tuvo problemas con la Organización Nacional de Trasplantes a la hora de poner en marcha el proyecto?
R.- No voy a decir que he tenido problemas, pero sí muchas dificultades. La Organización Nacional de Trasplantes no quería que en España existieran los bancos privados de sangre de cordón umbilical. Hay que pensar que el Sistema Nacional de Salud es un ámbito muy cerrado que quiere controlar todo lo relacionado con los órganos y tejidos, por lo que era reacio a la existencia de algo privado en este aspecto.
P.- ¿Cómo ha afectado la regulación estatal?
R.- El Ministerio de Sanidad y Consumo sacó un Real Decreto (RD 1.301/2006) que lo que hizo con el modelo ideado por Vidacord fue, permítame la expresión, violarlo. Lo que inicialmente planteamos como una decisión libre de la familia a realizar los análisis de histocompatibilidad para ver si la sangre podría ser útil para otro niño, el Gobierno español decidió que si una muestra de sangre de cordón se procesaba en nuestros laboratorios españoles, y la familia la dejaba en nuestros tanques de nitrógeno líquido de Madrid, debvían también donarla. Entonces no escogen libremente, sino que lo hacen por obligación.
P.- ¿Entonces tienen las familias la obligación de compartir la sangre del cordón umbilical de sus hijos?
R.- En los bancos públicos, sí. Cuando las familias nos confían la sangre de sus hijos tienen dos opciones una vez procesada la muestra: que llevemos la sangre a Nottingham, en unas instalaciones que tenemos en el Reino Unido, o que se quede en Madrid. Y es la familia la que decide. Eso sí, si queda en Madrid, tenemos que realizar necesariamente esos análisis de compatibilidad para comunicarlos a la Fundación Carreras. Por tanto, una vez procesada la muestra, la familia decide si quiere mandarla a Europa, donde queda para su uso exclusivo. Mientras que si se queda en Madrid, es de la familia, pero hay que comunicar la histocompatibilidad por si otra persona la necesitara, puesto que la familia debe aceptar previamente la donación de la muestra.
P.- ¿Qué porcentaje de familias escogen que la sangre del cordón umbilical se conserve para uso exclusivo?
R.- De cada 10 familias que llegan a nuestro laboratorio, nueve deciden que una vez procesada la muestra y extraídas las células madres de la sangre del cordón, se conserven en nuestros tanques de Reino Unido. El resultado final es que en este momento de las aproximadamente 9.000 unidades que almacenamos, 8.000 están en Nottingham y unas 700 en nuestros laboratorios de Madrid.
P.- ¿Qué requerimientos se necesitan para crear un banco privado en España?
R.- Es preciso decir que los requisitos que hay que cumplir en España son los más altos del mundo. Esto se debe a que nuestro país es líder mundial en donación de órganos y tejidos, lo que exige que los requisitos de procesamiento y almacenamiento de ésos órganos sea de una altísima calidad. Tenemos que sentirnos muy orgullosos de que esto sea así.
P.- ¿Han surgido otros bancos privados?
R.- En España lo que hay son brokers que actúan de intermediarios entre los bancos de sangre extranjeros y las familias españolas que quieren conservar la sangre del cordón umbilical de sus hijos. En el momento del parto, recogen la sangre y la mandan por avión hasta los laboratorios del banco extranjero. En estos momentos, actúan en España alrededor de 14 brokers.
P.- ¿Qué diferencias implican?
R.- Vemos que hay muchas familias que se fijan mucho en el precio como requerimiento a la hora de comprar este servicio, pero esto es un error, ya que estamos hablando de alta tecnología celular. Haces algo con la mejor intención de tener una materia biológica útil para tu hijo el día de mañana y cuando se descongela no vale para nada porque eso se hizo mal. Por eso hay tener mucho cuidado en quién depositas la confianza para guardar la sangre de tus hijos. Estos brokers no tienen en muchos casos los estándares de calidad de España. Además, se añade el problema de que las muestras deben ser procesadas en un plazo inferior a 36 horas del momento del parto porque empiezan a morir las células madre y los traslados hasta los laboratorios en el extranjero implican riesgos como lo que ocurrido con la paralización del tráfico aéreo europeo por la nube de ceniza del volcán islandés. Me pregunto qué habrá ocurrido con todas esas muestras que debían llegar a los laboratorios extranjeros.
P.- Un proyecto privado relacionado con la alta investigación celular, ¿dónde está la frontera entre ciencia y negocio?
R.- No lo sé dónde está la de los demás, pero sé dónde está la mía. VidaCord es un proyecto eminentemente sanitario. Soy biólogo, y me dije cuando tenía 22 años que algún día tendría una empresa de biotecnología. Es verdad que por aquel entonces hablar de biotecnología en España era una iluminación. Estoy en esto porque es un proyecto puramente intelectual, no mercantil.
P.- ¿Qué futuro tiene por delante la sangre de cordón umbilical?
R.- Las utilidades clínicas actuales están en el campo de las leucemias y los linfomas, que son enfermedades onco-hematológicas, y ahí su utilidad es incuestionable. Se ha demostrado que la mejor opción en caso de leucemia es la sangre del cordón umbilical del hermano por delante de un transplante de médula ósea. Además, las células madre tienen capacidad plástica para dar lugar a otros tipos celulares. En la actualidad se depositan fundadas esperanzas para que esa plasticidad pueda ser aprovechada el día de mañana en lo que se conoce como terapia celular y medicina regenerativa. El futuro pasa por apoyarse en la capacidad plástica de las células madre para dar lugar a la regeneración de tejidos y órganos dañados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.