La sangre del cordón umbilical trata enfermedades genéticas raras

Las enfermedades raras (ER) son aquellas que se dan en menos de cinco casos por cada 10.000 personas. Suelen ser congénitas y tener origen genético. Normalmente aparecen en la primera infancia y presentan una elevada mortalidad.

Aunque tengan una baja prevalencia, muchas personas las padecen, ya que existen unas 7.000 enfermedades raras diferentes, que aquejan aproximadamente al 7% de la población mundial y a unos tres millones de personas en España.

Debido a la gran variedad de ER y a su baja preponderancia, las investigaciones son escasas y muchas de las afecciones no cuentan con tratamientos específicos, no obstante, una de las innovaciones terapéuticas más prometedoras es la de las terapias génicas. Este tipo de tratamiento se basa en la introducción de material genético en las células para modificar o restituir una función celular incorrecta o inexistente.

Sangre de cordón: fuente segura de células madre

Una forma sencilla y accesible de obtener el material genético es extraerlo de la sangre de cordón umbilical. Administrar este material genético a los pacientes de ER es un tratamiento seguro y eficaz; así lo acaba de demostrar un ensayo realizado por el UPMC Children’s Hospital of Pittsburgh.

En el ensayo han participado 44 niños que padecen trastornos genéticos no cancerosos,  como la anemia falciforme, enfermedad de Krabbe, leucodistrofia metacromática (MLD) talasemia, síndrome de Hunter y diversas inmunodeficiencias. Son enfermedades raras por su baja prevalencia, pero no son malignas. La mayoría tiene origen metabólico y ya habían sido estudiadas previamente, pero este es el primer ensayo clínico con sangre de cordón umbilical que reúne una cantidad tan alta de pacientes.

Tal y como se explica en el ensayo “los participantes recibieron inyecciones intravenosas de sangre de cordón almacenada, que fue donada de los cordones umbilicales y placentas de bebés sanos justo después del nacimiento y congelada hasta que se necesitó.

Para hacer espacio en su médula ósea para que las células madre del donante se arraiguen y evitar que sean rechazadas, los participantes del estudio recibieron una dosis baja de quimioterapia y medicamentos inmunosupresores en una secuencia cuidadosa. Una vez que las células se integraron en los cuerpos de los pacientes, estos medicamentos se redujeron gradualmente. Para reactivar el sistema inmunológico, los investigadores reservaron una pequeña fracción de la sangre del cordón umbilical y se la dieron a los participantes unas semanas después de la infusión inicial.

Un año después del tratamiento los niveles de enzimas de todos ellos habían vuelto a la normalidad y el deterioro neurológico se había detenido. Tres años después de la terapia, aquellos que padecían leucodistrofia sintomática habían aumentado su tasa de supervivencia desde 60% al 90%.

Según  Paul Szabolcs, MD , jefe de  Trasplantes de Médula ósea y Terapias Celulares en el UPMC Children’s Hospital:  “diseñamos un enfoque que ahora ha demostrado ser eficaz para al menos 20 enfermedades. Y creemos que podría ser eficaz para muchos, muchos más «.

Un medicamento celular español reduce drásticamente la mortalidad de los pacientes críticos por COVID-19

La insuficiencia respiratoria hipóxica aparece en el 4-19% de pacientes con COVID-19, especialmente en aquellos que presentan factores de riesgo como edad avanzada,  sexo masculino, diabetes, cáncer o un estado de inmunosupresión. Los principales paliativos para el distrés respiratorio agudo son la oxigenoterapia y la ventilación mecánica (invasiva y no invasiva)

De los pacientes en situación crítica, con ventilación mecánica invasiva, el 85% acaba falleciendo. Precisamente, son este tipo de enfermos quienes han sido objeto de estudio del proyecto BALMYS-19, coliderado por los científicos Bernat Soria y Damián García-Olmo.

Esperanzadores resultados

Los resultados iniciales del proyecto, publicados en la revista EClinicalMedicine Lancet, demuestran que la administración de un medicamento elaborado con células madre, reduce la mortalidad de los pacientes críticos desde el 85% al 15%.

En el transcurso de la prueba inicial, fueron tratados 13 enfermos de coronavirus que no habían respondido a otros tratamientos, se encontraban en una fase crítica de la enfermedad y permanecían intubados.

La terapia celular que se les aplicó está compuesta por células mesenquimales estromales alogénicas, que tienen facultades antiinflamatorias, regenerativas y reguladoras del sistema inmunitario. Esta clase de células, que pueden ser extraídas de la sangre del cordón umbilical, ya había dado pruebas de su efectividad en estudios anteriores, pero este es el más amplio publicado hasta la fecha.

Tras la administración del medicamento en los pacientes participantes, la mortalidad cayó hasta el 15%, descendió la inflamación, la coagulación y el daño tisular y la mayoría pudieron ser desintubados, cuando todavía estaban en la etapa de recogida de datos. Tras descartarse que pudiera reducir la presencia de linfocitos, se comprobó lo contrario, que aumentaba el porcentaje de linfocitos B (sintetizadores de los anticuerpos) y de linfocitos T (que se enfrentan directamente al virus)

Poco a poco, la ciencia va desgranando el enorme potencial y la versatilidad de las células madre para luchar contra diversas enfermedades. Guardando la sangre del cordón de vuestros hijos, ellos estarán preparados hacer frente a dolencias como leucemias, linfomas, enfermedades de la médula ósea… y estas son solo las primeras de una larga lista que va creciendo al mismo ritmo que los descubrimientos científicos.

Consejos de verano para las futuras mamás y los bebés

El verano es la estación preferida por muchos: hace buen tiempo, estáis de vacaciones, los días son más largos y podéis recrearos en actividades al aire libre. Sin embargo, la época estival también tiene sus desventajas, que pueden convertirse en un riesgo en el caso de las embarazadas y los bebés.

Por supuesto, estamos hablando del calor y de la sobreexposición solar. Los meses estivales en España pueden ser realmente calurosos, pudiendo alcanzar en algunas zonas hasta los 43°C y tanto las mujeres gestantes como los niños más pequeños sois quienes más podéis sufrir las consecuencias de las temperaturas extremas. El equipo de Vidacord ha preparado una serie de consejos especialmente pensados para vosotros:

Hidratación constante

Los expertos, aconsejan beber unos dos litros de agua al día, pero según afirma la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, las embarazadas deberías superar esta ingesta en unos 300 ml. y las madres lactantes, en 700 ml. Asimismo, deberíais alimentaros con comidas refrescantes y bajas en grasas.

Para los recién nacidos (hasta seis meses), la recomendación diaria es de unos 100-190 ml/kg y para los niños entre 6-12 meses, de 800-1000 ml por día. Sobre todo, si aún no habéis introducido la alimentación complementaria, convendría que ofrecierais el pecho al bebé -o el biberón con agua,  si no está lactando- con mayor frecuencia de lo habitual, así os asegurareis de que se mantiene hidratado.

No exponerse al sol durante las horas de mayor intensidad

Entre las doce del mediodía y las cuatro de la tarde la radiación solar y la temperatura alcanzan su grado máximo, incluso cuando el cielo está nublado. Tomar el sol durante esas horas puede provocar quemaduras y/o golpes de calor. Por eso, es mejor permanecer en un lugar fresco y sombreado y aprovechar para descansar o dormir una siesta.

Protección solar elevada

El embarazo hace que vuestra piel esté más sensible y sea más proclive a la aparición de manchas, que puede que no desaparezcan tras la gestación. Para evitarlo, es fundamental que utilicéis un factor de protección solar +50, que os cubráis con prendas ligeras de fibras naturales y que protejáis el rostro de la radiación, utilizando sombreros de ala ancha y gafas de sol.

Respecto a los niños, los pediatras desaconsejan una exposición directa de los bebes menores de seis meses a la luz solar, es mejor vestirles con materiales transpirables y mantenerles a la sombra.

Además, los dermatólogos recuerdan que tan solo es necesario sufrir quemaduras solares una vez durante la infancia o la adolescencia para que se incrementen las posibilidades de padecer cáncer de piel en la edad adulta. Ese es uno de los motivos para aplicarles crema de alta protección cada 2-3 horas y siempre que salgan del agua y protegerles con gorras y camisetas con filtro UV.

Siguiendo estas recomendaciones, las futuras mamás y los bebés podréis disfrutar de los beneficios del verano sin correr riesgos. ¡Feliz verano!